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viernes, 21 de enero de 2011

Los medios y los dilemas morales

A colación de lo que pasa en la sociedad mexicana quise escribir algo sobre un tema que hace un tiempo es de mi interés.

Ya había publicado un ensayo sobre el pensamiento moral, en donde es un tema de relevancia los juicios morales, espero y lo tomen de referencia.

No quiero colgarme de la fama del fenómeno mediático que pasa en la “farándula mexicana” (lo que sea que quiera decir eso), y a lo que me refiero es al "caso Kalimba” el cual no voy a describir, pero lo tomare de ejemplo.

El revuelo que se ha suscitado a  partir de dicho fenómeno está cargado de moralidad exagerada. Pero, ¿Qué es lo que hace que una situación se convierta en un dilema moral?. La respuesta no es sencilla, y es un tema del cual aún se preguntan los estudiosos del tema (vuelvo a referir al ensayo antes publicado donde intento explicarlo, el pensamiento moral).

En este caso específico, y aunque no queramos involucrarnos, los medios de comunicación y las formas de comunicación de esta sociedad nos saturan todos los días de premisas sin fundamento. Y es aquí donde la sociedad juzga de forma moral el caso.

En el fenómeno se involucra a una menor de edad, que acusa a un “artista” de una violación; este tiene todos los elementos para cargarse inmediatamente de moralidad. Las personas por el solo hecho de tener un pensamiento moral, nos involucramos en el caso y hacemos juicios morales a partir de la descripción del fenómeno. Hasta aquí yo podría considerarlo normal y parte de la naturaleza humana y su pensamiento moral.

Pero debido a la forma en que los medios manejan la información sobre el caso, el fenómeno pasa de un simple dilema moral, a una especie de "circo"  o espectáculo mediático, en donde nos volvemos espectadores y jueces al mismo tiempo, nos olvidamos de que son personas las involucradas, lo ridiculizamos y caricaturizamos.

Es ahí en donde yo veo el problema de la sociedad, la información que recibimos día a día sobre cualquier tema viene filtrada, manipulada, cargada de morbo y totalmente desfigurada. En consecuencia, no somos una sociedad informada, vivimos en la completa ignorancia y juzgamos a partir de ello.

Pero recuerden, esto no solo ha pasado en el "caso Kalimba", podría nombrar bastantes fenómenos suscitados en los últimos años, en donde el manejo de los medios es el mismo.

Quien este leyendo esto, estará familiarizado con todas las herramientas que nos brinda internet: redes sociales, blogs, foros, sitios de información de confianza, correos electrónicos, y un largo etcétera. ¿Por qué no las usamos debidamente, filtramos la información manipulada y nos informamos unos a otros, para poder emitir juicios con mayor seriedad?.

Lo dejo a reflexión, hasta el próximo post.

Atte. Diego Morales

 Soy @_freakman en twitter! 

domingo, 6 de junio de 2010

El pensamiento moral. Parte 3

3. Hallazgos científicos sobre aspectos de la moral.


Uno de los primeros trabajos que demostraron que las personas son capaces de distinguir entre violaciones morales (por ejemplo, jalar el pelo a alguna persona), de violaciones convencionales (por ejemplo, sorber la sopa del plato) fue el de Elliot Turiel. En su trabajo de 1983, nos muestra para nuestra sorpresa que los niños en edades tempranas son capaces de distinguir los casos de violaciones morales de las violaciones convencionales. Los niños tienden a pensar que las violaciones morales son menos admisibles y más graves que las faltas convencionales (Nichols, 2002). Esta investigación parece que apoya la teoría de que existe un sistema en las personas, anterior a la experiencia con los principios morales inculcados, es decir que existe un mecanismo evolutivo.

      En el 2002 otro estudio, el de Nichols, parte de la idea de que las violaciones convencionales que involucran sentimientos (por ejemplo el escupir en la mesa), son menos admitidas que las violaciones morales que aparentemente no involucran sentimientos (el jugar con la comida). Esto se debe a que el sentimiento inmediato que causa la violación convencional es automático, sin embargo, algunas violaciones morales necesitan de un razonamiento para que sean condenadas (Bartels, 2008). Este estudio daría la impresión de que apoya la teoría en la que se involucra a los sentimientos como el principal motivador de los juicios morales.

      En un estudio de Marc Hauser que hizo con una población maya para saber si también pensaban que una acción que causara algún daño era más prohibida que una omisión que causara un daño de secundario. Hauser encontró que en esta población no existen diferencias significativas entre la percepción del daño causado directamente por una acción al daño causado por una omisión (Hauser, 2010). Este estudio nos muestra que existen sistemas morales diferentes, se esperaría que esta población tuviera el mismo tipo de pensamiento moral que la mayoría de las poblaciones, pero el aspecto cultural juega un papel importante en la variación.

      También existe un debate sobre qué es lo que causa que determinada acción sea considerada un crimen y sea castiga. Fiery nos en un estudio encontró que los juicios de maldad o licitud son determinados por un análisis de los estados mentales para generar la culpabilidad. Mientras que los juicios de castigo y culpa tienen mayor sensibilidad a un análisis de la sensibilidad causal. Este hallazgo contradice la idea común de que los actos son castigados si y solo si son ilícitos (Fiery, 2008). Por ejemplo, las sociedades casi siempre castigan el homicidio de forma tal, que los sistemas jurídicos están diseñados para sentenciar a los causantes de uno. Pero existen excepciones a la regla, un ejemplo sería el de los soldados que cometen asesinatos en las guerras, casi en la mayoría de las veces de otros soldados, y no existe un castigo. Cuando un soldado mata a otro, no está cometiendo el asesinato de una persona, pareciera entonces que está combatiendo al enemigo como un objetivo a cumplir. Entonces podemos ver escenas donde premiamos con medallas estos actos, en lugar de condenarlos y castigarlos.